Grimaud - 104 "48 Naypes Refinos"
Hoy traemos esta baraja hecha en Francia por Grimaud, probablemente durante la segunda mitad del siglo XX, con número de referencia 104 y el nombre "Naypes Refinos", que no se trata de un error de transcripción, y no es el único ejemplo que he visto en el que aparece escrito de esa manera. Un dato curioso del cual desconozco el motivo.
Estas cartas tienen una historia interesante, que más que limitarse a un modelo en concreto, se extiende a todo un ecosistema de naipes desarrollado en Marruecos y Argelia.
Durante los siglos XIX y XX, numerosos fabricantes franceses, entre ellos Grimaud, producían y exportaban naipes españoles al norte de África, la mayoría, si no todos, con el denominado patrón nacional español. Esto es debido a que en el siglo XVIII, este patrón era el utilizado de manera predominante en España para barajas de exportación. Práctica que luego se propagó a otros países y terminó siendo la regla en Francia. Cabe destacar que para finales del siglo XIX, los naipes de exportación en España, correspondían en su mayoría al patrón catalán, un pequeño ejemplo de divergencia evolutiva.
En la segunda mitad del siglo XX, la cantidad de barajas que llegaban a estos países fue disminuyendo, en parte por la desaparición de varios de los fabricantes que las producían, dejando un nicho en el mercado, que luego fue ocupado por múltiples naipes de fabricación local, con grados variables de calidad, teniendo en común la utilización de diseños idénticos a los que vemos en nuestra baraja. Esta práctica se mantiene hasta la actualidad y no es raro encontrarlas en páginas web de segunda mano, con nombres como Maroc Cartes entre otros.
Como he mencionado antes, estas cartas siguen muy de cerca el denominado Patrón Nacional Español, surgido en España como muy tarde en el siglo XVII, siendo este uno de los patrones más antiguos que se siguen produciendo de manera habitual. Entre sus características destacan la presencia de una cabra atada a un árbol en el 10 de oros, el basto con "punta bífida" en el 12 de dicho palo, y los ropajes largos que cubren los pies de los reyes en todos los palos; todas estas características presentes en nuestro ejemplar.
Otro aspecto llamativo del diseño (aunque desconozco si forma parte del patrón descrito), es la paleta de colores limitada a amarillo, rojo y azul, distribuidos de manera homogénea en todos los palos, que dan a la baraja como conjunto un semblante singular y marcadamente unificado, confiriéndole un aspecto muy bonito, con mucha vida y hasta cierta medida, impactante. Este atributo, que tanto la distingue desde el punto de vista estético, también condiciona una desventaja a la hora de utilizarlas para juegos, ya que pueden generar algo de confusión y se necesita estar atento para no confundir los palos, si bien puede tratarse de una cuestión de habituación.
Las cartas están hechas de cartulina gruesa, algo más rígidas de lo que me gustaría, con un acabado satinado tirando a brillante que les confiere un aire elegante. El desliz de las cartas es algo deficiente, si bien he notado que luego de utilizarlas en varias partidas ha ido mejorando, aunque sin llegar a lo que podríamos designar como un punto óptimo.
El enlace que se encuentra debajo de cada imagen es para verlas en resolución más alta. Se redirige a Flickr.

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