Fournier - Baraja Neoclásica 1810


José Martínez de Castro (activo entre 1795 y 1819) hizo su debut en el mundo de los naipes con esta magnífica obra, que obtuvo un gran éxito y conoció numerosas ediciones. Las primeras fueron publicadas por el propio Martínez de Castro, pero las ediciones posteriores (a partir de aproximadamente 1810) fueron editadas por Josef Monjardín, Clemente Roxas y Andrés Castellanos.

Diseños similares fueron utilizados en la década de 1850 por Manuel Bertschinger y Codina y Sebastián Comas y Ricart, ambos de Barcelona. El modelo también fue copiado por fabricantes italianos de naipes en el siglo XX. Un facsímil fue publicado por Heraclio Fournier con el título Baraja Neoclásica, con la versión de Clemente Roxas, que es la versión que se presenta en esta entrada.

El diseño de los ases es muy detallado y rico, si bien puede apreciarse una ligera inconsistencia entre sus composiciones. Pueden distinguirse dos grupos: por un lado, oros y copas, y por otro espadas y bastos. En estos últimos aparecen fondos mucho más elaborados, con un campamento militar en el as de espadas y un paisaje montañoso en el de bastos. En ambos casos, además, las representaciones de los palos son sostenidas por querubines, siendo especialmente llamativo el del as de espadas, cuyas alas adoptan la forma de naipes.

Los ases de oros y copas, aunque igualmente intrincados y detallados, carecen de estos elementos ornamentales. Una baraja muy similar en la que no aparece esta inconsistencia es la de los Cuatro Continentes, ya publicada en una entrada previa, y se invita al lector a compararlas lado a lado.

Los cuatros presentan también viñetas muy elaboradas: una pareja besándose en los oros; una mujer recostada con un querubín descansando sobre su vientre en las copas —este también con alas en forma de naipes—; un duelo a muerte en las espadas; y un hombre descansando en los bastos, cuya expresión recuerda vagamente a la figura de Saturno devorando a su hijo de las Pinturas Negras de Goya.

Las figuras están representadas por personajes muy detallados, con vestimentas que recuerdan a las cortes europeas de los siglos XVII y XVIII. La excepción se encuentra en el palo de espadas, donde la sota, el caballo y el rey aparecen representados con armadura completa.

Como ocurre con otros facsímiles históricos, esta baraja no está pensada para ser utilizada en juegos tradicionales, sino más bien como objeto de colección o exhibición. No obstante, el acabado y el tacto corresponden a los habituales de las barajas modernas fabricadas por la casa Fournier.

 

El enlace que se encuentra debajo de cada imagen es para verlas en resolución más alta. Se redirige a Flickr.

 


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